jueves, 25 de junio de 2015

Deseos de medianoche

Permiteme estar entre tus brazos

Contemplar tus sueños

Perderme entre tus caricias

Sostener mis manos en las tuyas

Devorarte con solo una mirada

Sentir tu respiración al compás de la mía

 Saborear esos labios que tanto me gusta besar


Recorrer cada centímetro de tu piel


Enredarme en tu pelo

Ser completamente tuya

miércoles, 4 de febrero de 2015

Todo tiene un final...

Hola amor,

Mira, no sé por donde comenzar, pero necesito escribirte y decirte como me siento... Porque hay algo en mi que me tiene inquieta.

Dices que no pasa nada, que esta todo bien, pero yo siento que algo cambió. Desde hace algunos días te noto extraño... Cortante, frío, alejado. Acostumbramos a hablar todos los días, aunque solo fuese un Buenos días a la mañana o un Buenas noches al ir a dormir. Si yo no te escribía, a ti te faltaba el mundo para escribirme.... Sin embargo, ahora pueden pasar días sin saber de ti. Tengo miedo de que la distancia haga que te alejes de mi, tengo miedo de que me olvides, tengo miedo de perderte.

Por eso, solo te pido una cosa, habla conmigo por favor.
Si ya no te gusto, dímelo, te lo ruego. Prefiero saberlo y dejar de hacer planes esperando cosas que no tienen futuro.
Si estoy equivocada y todo esta bien entre nosotros, dime que te pasa, en que piensas, que pasa por tu cabeza. Y no me digas NADA... Puede que estés ocupado con alguna cosa, o que tengas un problema, una preocupación, no se... Lo único que se es que algo ocurre. Ese cambio radical de un día para otro no es normal. Y me preocupo porque me importas, y lo sabes. Tu, mejor que nadie, me conoce.


No quiero ser pesada, no te pido que pienses en mi las 24 horas del día... Pero echo de menos tener noticias tuyas como antes... Y mucho mas con esta distancia que me esta matando.




lunes, 17 de junio de 2013

Amor a contrarreloj


Querido tú,

Si, tu. Siempre has sido tu. ¿Como fue que todo sucedió tan rápido?
Dos mundos opuestos se atrajeron. No sé si tu realidad era la mía. Lo vivimos como un sueño en su más plena intensidad. Una carrera contra el tiempo que comenzó a correr el día que te conocí, y no paró desde entonces. Eras el niño desaliñado que esta princesa particular había estado buscando.

Miradas, sonrisas, gestos... pequeños detalles que revelaban más que cualquier palabra podría decir. Y sin apenas conocernos, sucedió, el primer beso llegó, hermoso, terrenal y breve, seguido de unos cuantos besos más a escondidas en algún lugar perdido del pueblo.

Día tras día la tensión entre nosotros iba creciendo. Pero el tiempo nos jugó una mala pasada, corría en nuestra contra y lo nuestro iba hacía un final anunciado.

Una noche fugaz. Pocas horas quedaban para mi partida. Última oportunidad para dar rienda suelta a nuestra pasión. Queríamos vivir nuestro amor, y subimos en tu moto buscando perdernos de las miradas y las criticas del resto de gente. 

Pocas palabras bastaron, lo nuestro era pura química. Y, entre besos y caricias, me convertí en prisionera de tu deseo. Me dejé llevar por el ansia de besar tus labios, de sentir esas manos tibias recorriendo cada esquina de mi cuerpo. Me deje caer en tus brazos como si no hubiese fin. Me hundí en los resquicios de tu cuello, besándolo,  mostrándote que no quería que ese momento terminara, o por lo menos, no tan pronto. Quería sentirme viva, perderme en tu cuerpo. Deje todo a un lado y no pensé en nada más que no fuésemos tu y yo. La pasión no cesaba, los besos cada vez eran mas y las ganas de irnos menos. Me quitaste todo, menos la sonrisa. 

En mi cabeza no había mejor manera que esa para una despedida. Un adiós diferente, sin dolor. Solo alegría y fuerza, pasión y decisión, dejándonos llevar por las caricias insaciables de dos cuerpos que jugaban en la oscuridad. Fue nuestro momento; tu fuiste mio y yo fui tuya. Una noche mágica, de la que la luna y las estrellas son testigo. Sabía que esa sería la última vez que te vería, que en pocas horas volvería a mi vida, a mi ciudad, y fotografié ese momento en en mi mente para no olvidarlo jamás. 

Dos semanas, quince días, poco tiempo para disfrutar pero que nosotros bien supimos aprovechar.
Pasó el tiempo y aún sigo con tu olor impregnada en mi piel que me recuerda a cada segundo que hubo un día en el que formaste parte de mi.

Puede que este no sea el cuento con el que soñé. Puede ser que los príncipes no existan, ni que las princesas los esperen encerradas en lo alto de un torreón. Puede que esta solo sea la historia de dos niñatos inmaduros, pero no me importa. No me importa porque me has enseñado a vivir cada momento como si fuese el último. Y aquí estoy ahora, recordando esos días, con sus veinticuatro horas en los que me hiciste la persona más feliz del mundo. Y solo puedo darte las gracias por ello. 

GRACIAS.

PD: Nunca te olvidaré.




jueves, 25 de abril de 2013

¿Sabes lo que es estar enamorado?


¿Lo has sentido alguna vez? ¿Has sentido lo que implica que alguien totalmente desconocido entre en tu vida sin avisar, y haga que todo cambie? ¿Que tus pensamientos, tus gustos, tus formas de vestir, de hablar,… TODO cambie por completo? ¿Que tu mundo de un giro de 180 grados solo por dejar que él sea parte de tu vida? Que en la vida olvidarás el día, la hora, el lugar donde lo conociste, ni siquiera como lo conociste. ¿Sabes lo que es dejar todo lo que estás haciendo solo por tener sus miradas, sus risas, sus abrazos, sus palabras a tu alcance?

Y cuando consigues tener a esa persona cerca sientes cosas raras en tu interior. Cosas raras, sí, pero deseas sentirlas una y otra vez. Te gustaría decirle lo muchísimo que lo quieres, que solo piensas en él y que de tu mente nunca sale porque lo llevas en el corazón. Que deseas que el tiempo pasara lo más despacio posible cuando está contigo, y que quieres besarlo.

En cambio, ¿tu cuerpo cómo reacciona? Se paraliza, y la voz no te sale, no le puedes decir todo lo que le quieres y lo que eres capaz de hacer por él. Y sin quererlo tu cuerpo empieza a temblar con miedo a perderlo. Intentas decirle algo, pero tartamudeas, ¡que estupidez!

Y entonces, te preguntas, ¿siempre es así el amor? Si logras sentir todo eso es porque estás enamorado, enamorado de verdad, y eso solo pasa una vez en la vida. Y sonríes, saltas de alegría, estás feliz todo el día solo al pensar en esa persona. Y no hay nadie que te quite esa tonta sonrisa que aparece en tu cara cuando simplemente escuchas su nombre. Es en ese momento cuando te das cuenta de que es la clave de tu sonrisa. Y eso, hasta el día de hoy, no me ha pasado con nadie, excepto contigo.

… Si tú,

Tú eres ese que sin querer, ese mismo día, justo cuando los dos nos miramos a los ojos me provocaste esa sensación de que algo se movía dentro de mi estómago y sé que, por muchas personas que conozca en el mundo, esto no lo voy a sentir nunca más. Tú eres el único por el que he sentido esta cosa tan extraña, pero a la vez, tan sincera. 

Tú eres la clave de mi sonrisa, eres al que necesito a mi lado en cada segundo, eres en lo único que pienso durante el día y durante la noche.

Tú eres el que le da sentido a las palabras: te quiero, te amo. Porque sin ti todo esto no tiene sentido, porque lo eres todo para mí. Y cuando estoy contigo siento que nadie más existe, solo tú y yo. Y es cuando te miro, cuando siento que todo es demasiado perfecto para que sea verdad y deseo que nunca termine. Y miro al reloj y encuentro un tictac muy rápido, y quiero parar el tiempo, pero solo si tú estás aquí. 

Deseo que toda esta historia nunca termine, que sea un PARA SIEMPRE. 
¿Difícil? Claro que lo es, pero piensa en una cosa... ¿En esta vida cuantas cosas son fáciles? Podríamos contarlas con una mano. La vida no nos la dan hecha, somos nosotros los creadores de ella, por eso, lo difícil podemos hacerlo fácil. 

¿Distancia? Sí, desgraciadamente existe, pero la verdad es que ahí es donde se demuestra el verdadero amor y si no hay nada que demostrar, ni sentir, todo termina acabando. Por eso entre tú y yo la distancia existe, aunque me encantaría estar ahí a tu lado, pero primero debemos demostrar todo lo que decimos, lo que sentimos. Por eso te digo que TE QUIERO, que TE AMO, que TE EXTRAÑO, y nunca me cansaré de decírtelo. Cierro los ojos y te siento cerca. Estaría todo el día así, aunque al abrirlos vuelva a la realidad y vea que sigues allí, que sigo lejos de ti. Y quiero, y deseo escuchar los latidos de tu corazón, besarte, abrazarte cuando tenga miedo, frío o esté feliz. Tan solo sueño con volver a verte y tenerte a mi lado para decirte lo mucho que te he añorado y lo mucho que te amo. Y sobre todo, deseo que llegue el día en el que nos veamos y vea como brillan tus ojos con los míos y que no habrá nunca más una sonrisa forzada, porque junto a ti todo tiene sentido. 

Pero de repente ocurre algo y en ese momento sabes que las cosas van a cambiar. Y entre nosotros todo ha cambiado, y ya nada volverá a ser lo mismo, nunca. Y he intentado olvidarte un par de veces, y no estoy segura si es lo que debo hacer. Mi mente me dice que sí, pero mi corazón me dice todo lo contrario… Y yo me encuentro totalmente perdida, sin saber qué hacer. Lo único que sé, es que olvidándote no lo paso demasiado bien. 

La gente dice que no te puedes enamorar en un mes, y que el amor a primera vista no existe. Pues mírame a mí, mira como estoy ahora, con 19 años y enamorada de ti desde la primera vez que te vi. 



Y no dejo de recordar las cosas que me decías. Y sé que nada va a ser como antes. Intento hablarte pero pasas de mí, intento arreglar las cosas pero tú me ignoras. Me lo pones difícil. Y al recordar cosas que ahora no son, al darme cuenta de que como tú no voy a encontrar a nadie... Me pongo a llorar y me quedo hasta sin respiración y sé que esto no lo voy a sentir por nadie más. Porque las cosas que se sienten de verdad solo se sienten una vez en la vida.



Y a pesar de todo lo que ha pasado entre nosotros, TE QUIERO como el primer día. 


viernes, 1 de marzo de 2013

¿Sabes? Eres lo mejor que me ha pasado.

Olvidarte... ¿Quién ha dicho que yo quiera olvidarte? Olvidarte significaría olvidar tus gestos, tus besos, tus abrazos, tu olor, tus caricias, todas y cada una de tus manías... Esas pequeñas y tontas cosas que en su día me hacían feliz y que, aunque hoy ya no existan, estaban ahí en su momento, cuando sí tenían que estar... Pero que siguen aquí, en mis recuerdos.

Recuerdo ese día de verano como si fuese ayer. Te recuerdo bajo mi balcón, gritándome. En ese momento no sabía que pondrías mi vida patas arriba. ¿Como podría imaginar que te convertirías en lo más importante de mi vida? Aunque si lo piensas, es imposible que no me fijara en ti. Esa sonrisa traviesa acompañada de una carita de niño bueno, que nunca ha roto un plato, pero unos ojos que lo niegan. 

Yo no escogí enamorarme de tí, pero la primera vez que te besé nuestros dientes se rozaron por una milésima de segundo. Y fue increíble. Y la hora exacta de ese beso eran las 02.50 y quite la pila del reloj para que se quedase la hora detenida para siempre. Parada. El minuto exacto en que me besaste esta metido en un reloj. Para siempre. y desde entonces miro constantemente el reloj.

Recuerdo todos y cada uno de los momentos que he vivido a tu lado
 y no las cambiaría por nada.



sábado, 16 de febrero de 2013

Just be happy

VIVE ama LLORA ríe JUEGA baila CANTA 

corre SALTA olvida RECUERDA imagina

ESCUCHA habla GRITA cae LEVÁNTATE

bebe DISFRUTA conoce LIGA besa 

ILUSIONATE enamórate QUIERE ama 

CRECE siente VIAJA equivocate 

PERDONA


Pero sobre todo, sé FELIZ :D

domingo, 10 de febrero de 2013

Tú eres el culpable de esa sonrisa tonta en mi cara.


¿Que por qué me gusta? No lo sé. 

Quizá por sus ojos. Esos ojos oscuros que me hipnotizan. Porque cuando le miro a los ojos, el tiempo se detiene y no me sale la voz. 

Tal vez por su sonrisa. Esa sonrisa perfecta que me hace reír pase lo que pase. Porque cuando él se ríe, le salen unas arruguitas en la cara, las más sexys que he visto en mi vida.

Por sus pequeñas manías. Esas que tanto me desquician y que a la vez me gustan tanto de él… Porque sin ellas, no sería el mismo.

Me encanta la forma en la que habla gesticulando. Esa forma que tiene de ponerle pasión a cada palabra que dice. Porque es espontáneo y habla con las emociones, y sus gestos lo dicen todo. 

Sus brazos. Esos brazos que desearía que me abrazasen a cada hora. A cada minuto. A cada segundo. Porque cuando estoy en sus brazos, no tengo miedo, me siento protegida. 

Me gusta por su seguridad. Esa que me transmite con solo pensarlo. Porque cuando estoy con él no tengo miedo, me siento protegida. Y por su inseguridad. La que me asusta y me da escalofríos. Porque no sé como puede acabar todo esto.

Por no dejarse influenciar y ser siempre él mismo. Por ser distinto de los demás. Por su peinado. Por su estilo. Por cómo camina. Porque con su simple hola, hace que se me pongan los pelos de punta y los nervios me coman viva. Porque sólo con pensar en él, se borra toda la tristeza que tengo dentro. Y sin darme cuenta, aparece esa sonrisa tonta en mis labios.