La noche, la luna, el mar, nosotros...
Era la noche perfecta; cálida, despejada, con una ligera brisa que nos acariciaba suavemente. Pensábamos, hablábamos, reíamos, nos mirábamos, nos acariciábamos, nos besábamos. Ni siquiera nos dábamos cuenta que los demás estaban a nuestro alrededor. Porque esa noche eramos solo TU y YO.
Aquella agradable noche de verano nos hicimos unas promesas bajo la luna, promesas que nunca se cumplieron. Aquel soñado viaje y aquella esperada noche seguirán en mi mente, en mis recuerdos, en mis sueños, en mi corazón.
Desde aquella noche he intentado fingir que todo se acabo, que ya no siento nada por ti, pero... no puedo sacarte de mi cabeza, ni de mi corazón.
Por mucho que quiera, quisiera olvidarte, pero no puedo.
NO PUEDO
No hay comentarios:
Publicar un comentario